Seleccionar página

El Síndrome de abstinencia es el conjunto de signos y síntomas desagradables, que aparecen en un individuo dependiente como consecuencia de la interrupción o reducción del consumo de una droga.

Las características y la gravedad del síndrome varían en función de la sustancia. Pueden darse alteraciones físicas (naúseas, temblores, sudor,…) y alteraciones psicológicas (insomnio, ansiedad, irritabilidad,…).

La OMS define droga, como aquella sustancia química que al ser suministrada a una persona, da lugar a alteraciones en el funcionamiento del sistema nervioso central, ya sea estimulándole, deprimiéndole u ocasionándole la aparición de alucinaciones. Además, es susceptible de crear dependencia física o psíquica.

Causas

La causa de que se dé el Síndrome de abstinencia, es la supresión o cese del consumo de una droga de la que se es dependiente fisicamente. La intensidad con la que el síndrome se va a producir, depende de una serie de factores:

  1. Tipo de droga.
  2. Frecuencia de consumo.
  3. Vía de administración.
  4. Tolerancia (cantidad de droga).

Tipos

  • Síndrome de abstinencia agudo: los síntomas y signos físicos y psicológicos aparecen inmediatamente después de interrumpir el consumo de la sustancia.
  • Síndrome de abstinencia tardío: conjunto de secuelas a nivel físico y psicológico, que se mantienen en el tiempo a pesar de haber superado la abstinencia.
  • Síndrome de abstinencia psicológico (o condicionado): aparición de síntomas del síndrome agudo, al reexponerse a estímulos y situaciones comparables con las de su etapa de consumidor.

Síntomas

Los síntomas varían en función de la sustancia consumida, tipo de persona (edad, sexo, peso, estado físico) y el tiempo, cantidad y frecuencia de consumo.

Síndrome de abstinencia alcohólica

Temblores, sudoración, hipertensión, taquicardia, taquipnea, fiebre , insomnio y ansiedad. También se dan síntomas psíquicos como alucinaciones visuales, auditivas, olfativas y táctiles.

En el estadio 1 de la abstinencia se da ansiedad y necesidad de ingesta de alcohol. En el estadio 2, entre las 24 y las 36 horas se incrementa la ansiedad, y acompaña febrícula, insomnio, temblor, alucinaciones, hipertensión e hiperventilación, taquicardia y diaforesis (sudoración excesiva). En el estadio 3, se dan convulsiones tónico-clónicas, entre las 12 y las 72 horas.

En el 5% de los pacientes se produce una situación llamada delirium tremens, que es un cuadro caracterizado por confusión y agitación extremas, alucinaciones visuales, delirios, taquicardia, hipertensión, taquipnea, sudoración y midriasis (dilatación anormal de las pupilas).

Síndrome de abstinencia de la cocaína

La cocaína es un potente estimulante del sistema nervioso central (SNC), y una de las drogas más adictivas y peligrosas. Existen dos formas de presentación: cocaína en polvo o clorhidrato de cocaína (para esnifar o inyectar), y crack o cocaína base que se consume fumada.

Los efectos producidos tras la suspensión de su consumo (mono) son: estado de ánimo disfórico (contrario de eufórico), fatiga, insomnio o somnolencia, aumento del apetito o falta de él, sueños desagradables, irritabilidad, depresión y retraso psicomotor o lo contrario.

Síndrome de abstinencia de opiáceos

Heroína, morfina, codeína, muchos analgésicos no esteroideos y muchos antitusígenos, pertenecen a este grupo.

La abstinencia de opiáceos se caracteriza por: ansiedad, inquietud y sensación de dolor sobre todo en piernas y espalda, y ésto acompañado de una necesidad de obtener opiáceos (craving).

Lea más  Síndrome de Estocolmo

Otros síntomas: lagrimeo o rinorrea, naúseas o vómitos, sudoración excesiva, midriasis, hipertensión, taquicardia, palidez, fiebre, escalofríos, humor disfórico, dolores musculares, piloerección, diarrea, bostezos, salivación, temblores, erección y eyaculación espontáneas, estrabismo.

La piloerección y la fiebre se dan en abstinencia grave. Los consumidores de este tipo de drogas de acción corta (heroína) empiezan a padecer la abstinencia entre las 6 y 24 horas desde la interrupción del consumo. En el caso de la metadona, que es de acción larga, los síntomas pueden tardar entre 2 y 3 días en aparecer.

Síndrome de abstinencia del cannabis

Temblores, sudoración, naúseas, vómitos, diarrea, irritabilidad, anorexia, nistagmus (oscilación de los ojos involuntaria), pérdida de peso y alteraciones del sueño.

Síndrome de abstinencia de anfetaminas

Sustancias sintéticas estimulantes del SNC.

La abstinencia se caracteriza por humor disfórico y dos o más de los siguientes cambios fisiológicos: fatiga, insomnio o hipersomnia, sueños vividos y desagradables, incremento del apetito y retraso o agitación psicomotores.

Los síntomas depresivos pueden durar días y acompañarse de ideas suicidas.

Síndrome de abstinencia de las benzodiazepinas

Son psicotrópicos que producen efecto sedante, ansiolítico e hipnótico actuando directamente sobre el SNC.

Se presenta un cuadro característico al cabo de unas semanas de interrumpir el consumo: aumento de la frecuencia cardiáca, respiratoria, tensión arterial, temperatura y sudoración. Además se da temblor de manos, ansiedad y naúseas.

Síndrome de abstinencia del tabaco

El tabaco es una de las sustancias más adictivas, la que más se consume y más problemas de salud ocasiona. La nicotina es el componente responsable de la adicción.

Los principales síntomas de abstinencia que los fumadores van a experimentar son: irritabilidad, intranquilidad, depresión, aumento del apetito, deseo de fumar, trastornos del sueño y dificultad de concentración. Algunos fumadores además, dicen encontrarse mareados.

En 3 o 4 semanas desaparece el deseo de fumar.

Diagnóstico

El examen físico debe ser minucioso. La exploración incluye: pruebas de detección de drogas en orina, prueba de VIH, prueba de detección de hepatitis C, prueba de embarazo en mujeres, biometría hemática, electroencefalograma, química sanguínea y examen general de orina.

Una evaluación correcta es fundamental para definir la medicación a prescribir que ayudará al cerebro a habituarse gradualmente a la carencia de drogas o alcohol.

Los objetivos del tratamiento farmacológico son:

  1. Atender los síntomas del síndrome de abstinencia orgánico.
  2. Prevenir, detectar y tratar la patología del organismo y la psiquiátrica asociada al consumo de drogas.
  3. Incluir tratamientos sustitutivos si es necesario.
  4. Alargar la abstinencia hasta el punto de que el paciente recupere la funcionalidad y sea capaz de la reinserción.

Tratamiento

El paciente necesita tratamiento psicológico, médico y social.

  • Psicológico: el paciente necesita de psicoterapia adecuada, que le ayude a identificar las situaciones que le llevaron a su situación, así como aprender estrategias para controlar los momentos de debilidad.
  • Social: es primordial ayudar al enfermo a superar su adicción, e intervenir de manera que se aleje de grupos de amistades consumidoras.
  • Médico: existen fármacos adecuados a cada adicción, que el médico prescribirá para paliar los síntomas físicos durante el proceso del Síndrome de abstinencia. Algunos ejemplos: antiepilépticos, antidepresivos, el disulfiram en los casos de deshabituación alcohólica, la naltrexona en los casos de opiáceos, etc.
Lea más  Síndrome de Hubris

Síndrome de abstinencia en neonatos

Las drogas de abuso atraviesan la placenta y se acumulan en el feto y en el saco anmiótico. La mayoría se unen a receptores del SNC, por lo que pueden afectar al desarrollo normal del cerebro. La droga produce una acción tóxica directa sobre las células fetales.

Las drogas que producen Síndrome de abstinencia neonatal son: opiáceos (heroína, morfina, codeína, meperidina, metadona, fentanilo, pentazocina y propoxifeno); barbitúricos (secobarbital, fenobarbital y butalbital) y otras (alcohol, cafeína, LSD, benzodiazepinas, etc…).

La aparición del Síndrome de abstinencia en el neonato, así como su duración depende del tipo de drogas, del tiempo de consumo, de la cantidad y de la fecha de la última dosis. Hay menos incidencia del síndrome, si no hubo consumo en la semana anterior al parto.

  • Suele aparecer entre las 24 y 72 horas tras el parto, siendo más precoz en los casos de adicción a heroína y a alcohol (entre las 3 y 12 horas).
  • Los nacidos con menos de 35 de semanas de gestación, tienen menos predisposición a padecer el síndrome, y si se da, es de menos duración; por la inmadurez del SNC y la menor exposición total a la droga.
  • Los hijos de heroinómanas tienen menor riesgo de ictericia.

Síntomas

  1. En el área neurológica: llanto agudo, temblores, insomnio, irritabilidad, convulsiones, mioclonías (movimientos involuntarios breves y repentinos), hipertonía, hiperreflexia, hiperacusia y aumento del reflejo de búsqueda.
  2. En el área vegetativa: sudoración, febrícula, bostezos, hipersecreción de las mucosas y erupciones cutáneas.
  3. En el área digestiva: vómitos, diarrea, regurgitaciones, hipo, voracidad y succión desmedida.
  4. En el área cardiorrespiratoria: taquipnea, taquicardia, estornudos y congestión nasal.

La asiduidad en el consumo, el abuso y la dependencia de sustancias adictivas de una mujer embarazada, provoca en el neonato que se produzca el Síndrome de abstinencia al interrumpir este consumo. Es decir, después del parto.

Además, las drogas de abuso, producen daños irreversibles en el bebé e incluso la muerte.

  • El alcohol es la causa principal de retraso mental congénito, además puede producir microcefalia, microftalmia, labio superior fino y maxilares hipoplásicos.
  • Las anfetaminas adelantan el parto y pueden provocar malformaciones cardiacas y neuromusculares.
  • La marihuana produce prematuridad y menor peso al nacer.
  • El tabaco es la causa de posibles abortos espontáneos, menor peso al nacer e hipoxia placentaria (falta de oxígeno en la placenta).
  • La cocaína está relaciona con: anomalías cardiacas, genitourinarias y del SNC, reducción de miembros, síndrome del abdomen en ciruela pasa y atresias intestinales.
  • Los opiáceos producen alteraciones del epitelio ciliar y depresión neonatal precoz.

Tratamiento

El Síndrome de abstinencia neonatal se resuelve en unos días, dependiendo del tipo de sustancia, del paciente, etc…

La lactancia está contraindicada. La estimulación debe ser mínima: oscuridad y silencio. Procurar alimentación a demanda, en pocas cantidades pero con mucha frecuencia.

El objetivo del tratamiento médico consiste en regular patrones de sueño y alimentación, así como controlar síntomas graves (convulsiones, vómitos, diarrea, fiebre,…). Se usarán drogas de la misma clase que las que provocaron la abstinencia.